Dependiendo de la ubicación y las condiciones, los datos sobre recursos solares obtenidos por satélite suelen presentar una incertidumbre que oscila entre el 4 % y el 8 %. Con mediciones terrestres de alta calidad y una adaptación adecuada al emplazamiento, esa incertidumbre a menudo puede reducirse hasta situarse en torno al 3 %-5 %. Esta reducción puede parecer pequeña, pero resulta comercialmente significativa para muchos proyectos fotovoltaicos a gran escala.
Para obtener estimaciones más precisas del rendimiento energético, lo primero es reducir la diferencia entre los datos de los modelos satelitales y las mediciones sobre el terreno.
Vea este seminario web para descubrir cómo funciona el proceso de adaptación al emplazamiento y cómo las buenas prácticas en las mediciones sobre el terreno pueden mejorar la precisión de sus estimaciones de rendimiento energético.